Todavía recuerdo cuando jugaba a este juego en cuarentena. Me salvó la vida, bueno, o me hizo perder el tiempo y procastinar haciendo lo que más de menos echábamos todos encerrados en nuestra casa: Vacilar al vecino. Me tiraba las tardes pegada al teléfono con mi mejor amiga y silenciando el altavoz cuando nos tocaba jugar. A día de hoy, seguiría consumiéndolo, si no fuera porque se ha llenado de críos y porque esa fama que ganó en la época del boom de los streamers ha pasado y el juego se ha quedado prácticamente desértico. Una pena.
Si volviéramos a popularizarlo por el boca boca, quizá algún día podría volver a ser el juego divertido que era.
Si volviéramos a popularizarlo por el boca boca, quizá algún día podría volver a ser el juego divertido que era.