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Análisis Once Human

Once Human
¿Te comprarías este juego?
Cuando Once Human irrumpió en la escena de los juegos de supervivencia en julio de 2024, lo hizo con la fuerza de una de sus propias tormentas anómalas. Prometía un mundo abierto masivo, una estética postapocalíptica con tintes de horror cósmico, y una mezcla de mecánicas que recordaban a muchos titanes del género, pero con su propia y extraña identidad. Como veterano de innumerables apocalipsis virtuales, desde los zombis de 7 Days to Die hasta los dinosaurios de ARK, mi curiosidad era inevitable. Desarrollado por Starry Studio, un equipo bajo el paraguas del gigante NetEase, había tanto escepticismo como expectación. ¿Sería otro gacha depredador disfrazado de juego de supervivencia? ¿O sería la evolución que el género necesitaba? Ahora, más de un año después, con mi base fortificada, mi arsenal lleno de armas modificadas hasta el delirio y mi mente al borde de la locura por la influencia del Stardust, puedo decir que la respuesta es... complicada. Es una obra maestra imperfecta, un pozo de tiempo fascinante y, a veces, un ejercicio de frustración.

Mi viaje, como el de todos, comenzó como un "Beyonder". Desperté en un mundo que ya no era el nuestro. La humanidad había jugado a ser dios con una sustancia alienígena, el Stardust, y como en toda buena tragedia griega, el cosmos nos había devuelto el golpe con creces. El mundo estaba infestado de "Desviados" (Deviants), criaturas grotescas que parecían salidas de las peores pesadillas de Lovecraft, y el propio entorno era hostil. La primera bocanada de aire en este mundo es abrumadora. El juego no te lleva de la mano con dulzura; te empuja a un pozo y te grita que aprendas a nadar. Las primeras misiones sirven como un tutorial rudimentario, enseñándote lo básico: cómo no morir de hambre, de sed o de locura. Sí, la cordura. Una mecánica que otros juegos han usado, pero que aquí se siente intrínsecamente ligada al lore. Exponerte a los horrores del mundo, a la influencia del Stardust, drena tu psique, y si llega a cero, las consecuencias son... desagradables. Este primer tramo es una lucha cruda y visceral. Armado con un bate improvisado y una ballesta que se siente tan precaria como tus posibilidades de sobrevivir, cada encuentro es tenso. Aprendes a moverte en sigilo, a escuchar los gruñidos antinaturales a tu alrededor y a valorar cada trozo de chatarra como si fuera oro. El objetivo inicial es simple: encontrar un lugar seguro y plantar tu "Núcleo Territorial" (Territory Core). Ese pequeño dispositivo es tu ancla en este mundo de locos, el epicentro de tu futuro hogar y tu única verdadera zona segura. Plantarlo por primera vez, ver cómo el área a tu alrededor se purifica y escuchar un breve respiro en la opresiva banda sonora, es el primer gran momento de triunfo en Once Human.

Una vez que tienes tu pequeño rincón en el mundo, el juego se abre de una manera monumental. El núcleo de la experiencia, lo que te mantendrá enganchado durante cientos de horas, se basa en tres pilares interconectados: construir, fabricar y explorar. Y déjame decirte que el sistema de construcción es, sencillamente, uno de los mejores que he visto en el género. No tiene la complejidad cuadriculada de Minecraft ni la frustración basada en la física de otros títulos. Es un sistema modular, intuitivo y sorprendentemente flexible. Empecé con una cabaña de madera de 2x2, un refugio patético contra las abominaciones de la noche. Hoy, mi base es una fortaleza de hormigón y acero de varios pisos, con torretas automáticas, generadores eléctricos, invernaderos para cultivar alimentos y laboratorios para investigar nuevas tecnologías. La sensación de progresión al ver cómo tu humilde choza se convierte en un bastión inexpugnable es inmensamente gratificante. Cada pared, cada suelo, cada mueble, lo has conseguido tú. Has talado los árboles, has picado los minerales, has procesado los materiales. Esta conexión tangible con tu creación es lo que hace que la defensa de la base, cuando hordas de Desviados atacan tu núcleo, se sienta tan personal. No estás defendiendo un objetivo; estás defendiendo tu hogar.



La fabricación va de la mano de la construcción. El sistema de progresión principal se llama "Memética" (Memetics). En lugar de ganar puntos de experiencia y asignarlos a estadísticas, desbloqueas nuevas recetas y habilidades a través de un árbol tecnológico gigante. ¿Quieres construir armas mejores? Necesitas desbloquear la forja avanzada. ¿Quieres un vehículo para no tener que correr por el gigantesco mapa? Investiga el taller de vehículos. Este sistema te da constantemente objetivos a corto y largo plazo. Siempre hay algo nuevo que desbloquear, algo mejor que construir. Las armas y armaduras no solo se fabrican, sino que se pueden personalizar hasta el extremo. Puedes añadir miras, silenciadores, cargadores ampliados y, lo más importante, "Mods". Estos mods son mejoras que encuentras explorando o derrotando enemigos poderosos, y pueden añadir efectos elementales a tus balas, aumentar tu velocidad de recarga o darte bonificaciones de armadura. El proceso de encontrar un plano de arma rara, reunir los materiales exóticos para fabricarla y luego optimizarla con los mejores mods es un bucle de juego adictivo que constituye el corazón del endgame.

Y para conseguir todos esos materiales y planos, tienes que explorar. El mundo de Once Human es enorme. La publicidad inicial hablaba de un mapa varias veces más grande que el de GTA V, y no mentían. Pero un mapa grande no sirve de nada si está vacío. Afortunadamente, este no es el caso. El mundo está salpicado de ruinas de la civilización pasada: ciudades fantasmales con rascacielos derrumbados, suburbios silenciosos donde aún resuenan los ecos de una vida normal, y laboratorios secretos donde se desató el infierno. Cada lugar cuenta una pequeña historia a través de su diseño. Encuentras notas, grabaciones y "ecos" fantasmales que te dan pinceladas del lore, de la vida antes del colapso. Esta narrativa ambiental es, en mi opinión, mucho más efectiva que la historia principal del juego. La atmósfera es consistentemente opresiva y espeluznante. El ciclo de día y noche, la niebla que se arrastra por los valles, las tormentas de Stardust que transforman el paisaje en un infierno alienígena... todo contribuye a una inmersión increíble. Te sientes pequeño y vulnerable, y eso es exactamente lo que un buen juego de supervivencia debe lograr.

Por supuesto, no estás solo explorando. El combate es una parte fundamental de la experiencia, y es un área con luces y sombras. El gunplay se siente sólido. Las armas tienen un buen peso, el retroceso es manejable y hay una gran variedad para cada estilo de juego: desde escopetas devastadoras a corta distancia hasta rifles de francotirador para eliminar amenazas desde lejos. El combate cuerpo a cuerpo también es viable, aunque más arriesgado. El problema principal, una queja recurrente en la comunidad, es que muchos enemigos, especialmente los jefes y las élites, son auténticas "esponjas de balas". Puedes vaciar cargador tras cargador en una bestia colosal y apenas verás cómo baja su barra de vida. Esto puede hacer que algunos combates se sientan más como una prueba de resistencia y de cuánta munición has traído, que como una prueba de habilidad.

Sin embargo, el combate tiene un as en la manga que lo diferencia de la competencia: el sistema de "Desviados" domesticados. No todas las criaturas son hostiles. Puedes encontrar, "purificar" y reclutar a ciertos Desviados para que luchen a tu lado. Estos compañeros no son simples mascotas. Tienen sus propias habilidades, suben de nivel y pueden ser equipados. Tener a tu lado a un monstruo con forma de escorpión que escupe ácido o a una criatura arbórea que actúa como un tanque personal añade una capa táctica muy interesante a las peleas. Coleccionarlos y encontrar el que mejor se adapta a tu estilo de juego es otro de los muchos sistemas de progresión del juego. Los enfrentamientos más épicos son, sin duda, las batallas contra los jefes de mundo y las incursiones a los "Bastiones" (Strongholds). Estos son eventos y mazmorras instanciadas que requieren un equipo bien coordinado de jugadores. Aquí es donde el juego muestra su faceta de MMO. De repente, las construcciones de personajes importan.

  • El Tanque, con armadura pesada y habilidades para provocar a los enemigos, se vuelve esencial.

  • Los jugadores de DPS, centrados en hacer el máximo daño posible, necesitan saber cuándo atacar y cuándo esquivar.

  • Y el Sanador (Healer), a menudo un rol ingrato, es el que mantiene a todo el mundo en pie.

Superar una de estas incursiones después de varios intentos fallidos, con tu equipo comunicándose y ejecutando una estrategia a la perfección, proporciona una sensación de logro que pocos juegos pueden igualar.



Esto me lleva al aspecto multijugador. Puedes jugar a Once Human completamente solo, y es una experiencia de supervivencia muy sólida. Pero donde realmente brilla es en su vertiente online. El juego ofrece diferentes tipos de servidores, principalmente PvE (Jugador contra Entorno) y PvP (Jugador contra Jugador). Mi experiencia se ha centrado sobre todo en PvE, donde la cooperación es la clave. Los jugadores pueden unirse en "Colmenas" (Hives), que son el equivalente a los clanes o gremios. Dentro de una colmena, puedes compartir recursos, construir bases comunales y, lo más importante, enfrentarte a los desafíos más difíciles del juego juntos. La comunidad, en general, es sorprendentemente servicial. No es raro ver a jugadores veteranos ayudando a los novatos a superar sus primeras mazmorras o regalando materiales que les sobran. Hay un sentimiento de "estamos todos juntos en esto" que impregna la experiencia PvE. El PvP, por otro lado, es un mundo completamente diferente. Es brutal, despiadado y no apto para cardíacos. Aquí, otros jugadores son la mayor amenaza. Tu magnífica base puede ser asaltada y saqueada mientras estás desconectado. Cada encuentro con otro jugador es una danza tensa de desconfianza. Es una experiencia de alta adrenalina y alto riesgo, que recompensa a los grupos organizados y castiga duramente a los lobos solitarios. No es mi estilo de juego, pero aprecio que exista para aquellos que buscan ese tipo de emoción.

Ahora, hablemos de la narrativa. Si Once Human tiene un talón de Aquiles, es su historia principal. La trama gira en torno a los tópicos habituales: un experimento científico que sale mal, una corporación malvada, y tú como el elegido con poderes especiales que puede salvar el mundo. La historia se cuenta a través de misiones que, con demasiada frecuencia, se convierten en recados repetitivos: ve al punto A, mata a X enemigos, recoge Y objetos, vuelve al punto B. El guion es mediocre y los personajes son olvidables. La mayoría de los jugadores que conozco, yo incluido, terminamos saltando los diálogos para llegar a la acción. Es una lástima, porque el lore y el mundo tienen mucho potencial. Como mencioné antes, la narrativa ambiental es mucho más potente. Las ruinas, los ecos, las descripciones de los objetos... todo eso construye una imagen mucho más fascinante del colapso de la humanidad que la propia línea de misiones principal. Ojalá los desarrolladores hubieran puesto el mismo esfuerzo en el guion que en el diseño de las criaturas.

Y llegamos al tema más controvertido: el modelo de negocio. Once Human es un juego free-to-play. La monetización se centra en una tienda de cosméticos (skins para personajes, armas y vehículos). Puedes conseguir todo lo importante jugando.

Desde el punto de vista técnico, el juego es un espectáculo visual. La dirección de arte es fantástica. El diseño de los Desviados es genuinamente inquietante y creativo. La escala del mundo es impresionante. Ver el amanecer sobre un valle lleno de niebla o una ciudad en ruinas iluminada por la luz de la luna es a menudo sobrecogedor. Sin embargo, este festín visual tiene un coste. El rendimiento ha sido un problema desde el lanzamiento. Incluso un año después y con varios parches de optimización, el juego puede sufrir caídas de fotogramas y stuttering (microtirones), especialmente en zonas densas o cuando te mueves a alta velocidad en un vehículo. Necesitas un PC bastante potente para disfrutarlo con todos los ajustes en alto.



Entonces, ¿cuál es el veredicto después de más de un año luchando por sobrevivir en este infierno lovecraftiano? Once Human es un juego de contradicciones.

  • Es un juego de supervivencia con una libertad creativa y de construcción asombrosa, pero te encadena a un grind repetitivo en el endgame.

  • Tiene un mundo abierto inmenso, atmosférico y fascinante de explorar, pero su historia principal es aburrida y olvidable.

  • Ofrece un sistema de combate y cooperación multijugador profundo y gratificante, pero está empañado por enemigos que son esponjas de balas.

Conclusión

Starry Studio ha creado en Once Human un mundo vivo y genuinamente peligroso, convirtiéndolo en uno de los juegos de supervivencia más ambiciosos. Si puedes obviar su problemática historia y aceptar el grind de su modelo F2P, te encontrarás con una experiencia absorbente. Con un futuro prometedor que incluye la versión 2.0 y el lanzamiento en consolas para 2026, el juego es un éxito en lo que importa: capturar la esencia de la supervivencia, la capacidad de resistir y reconstruir contra todo pronóstico. Como siempre en este tipo de juegos es más divertido jugar con amigos.
Última actualización: 08 August 2025
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