Análisis HumanitZ
¿Te comprarías este juego?
La Supervivencia en Pañales: Una Urgente Necesidad de Profundidad
Sin embargo, la supervivencia, ¡ay, la supervivencia!, todavía está en pañales. Conseguir recursos es un juego de niños, y lo peor es que esas casas que ya saqueaste vuelven a estar intactas a los pocos días. La comida parece inmune al paso del tiempo, los fenómenos meteorológicos adversos brillan por su ausencia, las penalizaciones de estado son casi un mito y las enfermedades... ¡más raras que un unicornio! En resumen, morir es una tarea ardua.
Echamos de menos esa planificación agónica de Zomboid, donde cada recurso contaba, la comida se echaba a perder, el agua escaseaba y la electricidad nos abandonaba.

Combate Sólido, Pero con Falta de Variedad
La acción, eso sí, es un punto fuerte, aunque la variedad de enemigos es más bien escasa. Y su forma de aparecer, siempre en emboscadas grupales en lugar de deambular y congregarse como en Project, termina por sentirse repetitiva.
Los enemigos humanos con sus campamentos y su afán por cazarnos son una buena idea, pero necesitan más profundidad. No parecen evolucionar y, al igual que el entorno, ¡reaparecen demasiado pronto!
Un Futuro Prometedor Gracias al Compromiso de los Desarrolladores
Pero ojo, que no todo son sombras. Los desarrolladores parecen estar comprometidos, y las actualizaciones con nuevo contenido son una constante. ¡Esto es un gran punto a favor! Muchos de estos fallos tienen visos de ser corregidos en el futuro cercano.
Apartado Sonoro Correcto, Aunque Mejorable
En cuanto al sonido, cumple sin alardes. Se agradecería una banda sonora con más garra, aunque los efectos son correctos y los ambientales logran generar una atmósfera inmersiva.

Jugabilidad y Longevidad: ¿Suficiente para Cien Horas?
Si bien dudo que este juego nos mantenga enganchados durante incontables cientos de horas sin sentir cierto agotamiento (aunque cien horas ya son muchas, seamos sinceros), la experiencia con amigos puede ser muy gratificante.
Y debo reconocer que, incluso después de superar esa barrera de las cien horas, el juego sigue teniendo su aquel. Su mapa es vastísimo, y la misión principal nos obliga a explorar cada rincón en busca de objetos clave.
El Compañero Animal: Un Buen Intento en Desarrollo
La compañía de una mascota añade un toque extra de intensidad, aunque su desarrollo aún está en pañales. A veces se olvida de comer o de atacar a los enemigos, pero sus ladridos de alerta y su capacidad para distraer a algunos rivales son de gran ayuda.
En definitiva, un juego con un potencial enorme, pero que necesita urgentemente más contenido, especialmente en la variedad del mapeado interior. Por fuera, las casas tienen su encanto, pero por dentro son casi clones, lo que hace que la exploración se vuelva monótona.
Conclusión
La verdad es que me ha gustado, aún faltan cosas, pero lo que trae francamente me ha sorprendido y lo hace bastante bien. Es divertido para unas partidas con los amigos y parece que van actualizándolo frecuentemente. El tiempo dirá si se trata de una obra maestra o un juego del montón.