Análisis Dune: Awakening
Desde el anuncio de Dune: Awakening, confieso que mi escepticismo inicial sobre un MMO de supervivencia en el implacable Arrakis se transformó gradualmente en una expectación palpable. Tras sumergirme durante varias horas en la beta, lidiando con las abrasadoras dunas, la sed constante y las hostiles criaturas, una certeza comienza a cristalizar: Funcom podría tener entre manos algo verdaderamente especial, un MMO que abraza la esencia única del universo Dune.
Ver tráilerJugabilidad: la lucha por la supervivencia
La mecánica de supervivencia está muy bien implementada. Luchar contra las inclemencias de Arrakis, evitar la deshidratación, protegerse del sol abrasador y escapar de las fauces de un gusano gigante es un desafío constante. Te obliga a ingeniártelas para encontrar agua y a moverte con cautela durante la noche si no vas bien equipado. El juego te empuja a ser astuto a la hora de explorar el implacable desierto.
Narrativa: una historia que aún no despega
La narrativa, al menos por ahora, no me ha atrapado del todo. Los Fremen son una leyenda, Paul Atreides nunca existió, y tú eres un recién llegado que termina sirviendo a una de las grandes casas. La premisa me resulta un poco trillada, y la forma en que se cuenta la historia no me ha terminado de convencer. Entiendo que en un juego de supervivencia la trama principal no sea prioritaria.

Combate: monotonía inicial y margen de mejora
Sin embargo, no todo brilla como la especia. La fase inicial de recolección de recursos puede tornarse monótona. Deambular sin fin, extraer unas pocas gotas de agua de la humedad de la flora local y enfrentarse a bandidos con una inteligencia artificial limitada, cuyo combate cuerpo a cuerpo resulta tosco y las armas de largo alcance carecen de impacto, no constituye el inicio más emocionante. Incluso la novedad de obtener agua de la sangre de los caídos se desvanece con rapidez. Aunque existe una variedad de armas con sus propios ataques, y los enemigos se vuelven más resistentes y peligrosos a medida que avanzas, la IA y las animaciones necesitan una mejora sustancial. Espero que en futuras actualizaciones o en la versión final del juego el combate se sienta más dinámico y visceral.

Exploración y movilidad: un rayo de esperanza
Pero es al superar esta etapa preliminar cuando Dune: Awakening comienza a mostrar su potencial. La exploración del vasto y peligroso territorio, la posibilidad de construir vehículos como las motos de arena y, sobre todo, la perspectiva de surcar los cielos en un Ornitóptero, abren un abanico de posibilidades.
Construcción de bases y fabricación
La mecánica de construcción de bases, aunque funcional, no sobresalió especialmente en comparación con otros títulos del género. Si bien la opción de edificar de forma colaborativa con otros jugadores es un añadido interesante, el sistema de construcción y los problemas de solapamiento aún necesitan mejoras. No obstante, la profundidad del menú de fabricación, con una buena cantidad de objetos, constructores, fuentes de energía, armas y armaduras, promete una progresión gratificante para aquellos que disfrutan del dominio y la adaptación al hostil entorno de Arrakis.
Progresión: arquetipos de personaje
El juego te permite elegir entre cinco arquetipos de personaje: Soldado, Mentat, Planetólogo, Bene Gesserit y Maestro de Espadas. Cada uno ofrece diferentes caminos de especialización y habilidades únicas. Puedes desbloquear varios arquetipos a lo largo de la partida, aunque no podrás dominar todas las habilidades de todos. Las habilidades especiales de cada clase son interesantes y añaden profundidad a los enfrentamientos.
Arte y sonido: belleza desolada
En lo visual, Dune: Awakening plasma la belleza desolada y la aridez del planeta de manera impactante. Los efectos de la arena, las imponentes borrascas y el implacable sol son particularmente evocadores. La banda sonora, en sus primeras notas, ya anticipa la magnitud épica de la franquicia. La creación y personalización del personaje es bastante robusta, permitiéndonos aprender distintos talentos dependiendo de la clase o arquetipo elegido. El juego luce espectacular, especialmente los vastos paisajes desérticos bañados por el sol y azotados por las tormentas. Sin embargo, los modelos de los personajes carecen de ese mismo nivel de detalle, y sus animaciones, sobre todo al moverse, resultan un tanto rígidas.

Apartado técnico y contenido
Hay que tener en cuenta que lo probado es una beta, así que el apartado técnico todavía tiene camino por recorrer: la rigidez de las animaciones y la tosquedad de la inteligencia artificial son los puntos que más cantan, mientras que los escenarios y los efectos climáticos ya lucen a muy buen nivel. En cuanto al contenido, la combinación de supervivencia, exploración, construcción y progresión por arquetipos apunta a un juego pensado para dedicarle muchas horas, sobre todo si se comparte la aventura con otros jugadores.
Conclusión: ¿merece la pena Dune: Awakening?
Lo mejor
- Mecánica de supervivencia muy bien implementada
- Plasma la belleza desolada de Arrakis de forma impactante
- Menú de fabricación profundo y construcción colaborativa
- Cinco arquetipos con habilidades únicas
- Vehículos y Ornitóptero abren grandes posibilidades de exploración
Lo peor
- Fase inicial de recolección monótona
- Combate tosco, con IA limitada y armas sin impacto
- Modelos y animaciones de personajes rígidos
- Una historia con premisa trillada que no atrapa