Análisis Diablo III
¿Te comprarías este juego?
El juego consta de seis clases de personajes. El médico brujo, bárbaro, cazador de demonios, monje, mago, y por último el templario, que fue lanzado posteriormente como DLC o expansión llamada Diablo III: Reaper of souls en 2014.
Diablo III: Reaper of Souls
Bárbaro: especialista cuerpo a cuerpo con un buen aguante y supervivencia gracias al uso de saltos y gritos que potencian las facultades de otros personajes en el equipo. Puede ir tanto con un arma a una mano, dual o arma y escudo.
Hechicera: la magia y la distancia son sus principales ataques y métodos de supervivencia, se trata de una clase teóricamente débil, pero con ataques devastadores tanto para hordas de enemigos como jefes finales.
Medico brujo: equivaldría al nigromante del Diablo II, un personaje que hace uso de la magia para levantar esbirros que luchen por él.
Cazador de demonios: un tirador experto en el uso de arcos y ballestas, que al igual que el mago es capaz de infligir grandes cantidades de daño a distancia, pero débil si le rodean varios enemigos. Que hará uso de trampas y habilidades de movilidad para escapar.
Monje: quizás sea la clase que menos se parezca a ninguna de Diablo II, mi favorita y la mejor clase en mi opinión. Se trata de un personaje enfocado al cuerpo a cuerpo con ataques rápidos que hace uso de mantras (auras que le afectan a él y a sus compañeros) que le otorgan un buen aguante.
Templario: podría asemejarse con el paladín, un personaje destinado al cuerpo a cuerpo, pero con ciertas capacidades mágicas y muy resistente.
Cada una de estas clases dispone de un recurso para poder ejecutar alguna de sus habilidades, mientras que otros ataques serán generadores de ese recurso. Es decir, tenemos una serie de ataques generadores y otros que gastan ese recurso generado.
El juego consta de seis clases de personajes. El médico brujo, bárbaro, cazador de demonios, monje, mago, y por último el templario, que fue lanzado posteriormente como DLC o expansión llamada Diablo III: Reaper of souls en 2014. Cada una de estas clases dispone de un recurso para poder ejecutar alguna de sus habilidades, mientras que otros ataques serán generadores de ese recurso. Es decir, tenemos una serie de ataques generadores y otros que gastan ese recurso generado.
Al igual que con sus sagas anteriores, cuenta con un modo incondicional o hardcore donde al morir, perderemos toda la progresión del personaje y objetos para siempre, por lo que es un modo destinado a los jugadores más experimentados.
Análisis y comparación con Diablo II
El equipo de desarrollo de Diablo III no es el mismo que hizo su precuela y se nota, al menos no todos sus miembros. El juego a perdido mucha personalización. Para empezar, han quitado los stats tan característicos de fuerza, destreza, vitalidad y mana que podíamos ir aumentando a nuestro gusto a medida que subíamos de nivel.
La ambientación es menos lúgubre y más colorida, lo que hace que se pierda parte del encanto de ir por mazmorras oscuras, repletas de huesos, cadáveres y sangre en las paredes… La tensión que estas generaban en gran parte se ha perdido. Ahora es mucho más infantil, da la impresión de que han intentado llegar a un público más joven, decidiendo no seguir con los gustos de los viejos jugadores de Diablo II.
Las distintas builds y habilidades están mucho más acotadas. La única diferencia, por ejemplo, entre dos monjes, es una runa que puede cambiar en cada habilidad y que modifica o añade efectos a la misma, algunos de ellos inútiles o nimios. Lo que hace perder personalización y variedad a la hora de subirnos el personaje, otro gran fallo.
Otro de los aspectos más discutidos fue la imposibilidad de jugar sin una conexión a Internet o de poder hacerlo en una red local, esto último, algo que sinceramente quedo ya relegado a la época de las ciber y locutorios, los cuales están ya en extinción al igual que paso con los videoclub y blockbusters.
La «gran apuesta» de la Action House
Diablo III salió con una Action house, una subasta donde se podía comprar y vender objetos por dinero real. Como en Diablo II pasaba que tiendas ajenas a la franquicia vendían objetos. Supongo que pensaron que sería una buena idea hacerlo directamente ellos y así poder de paso ganarse una comisión extra. Una muy mala decisión a mi modo de ver, y eso que acabe sacándome bastante dinero de esta manera. Una cosa es que salgan otras empresas, como pasa en la mayoría de juegos RPG a vender equipo, dinero e incluso la cuenta entera y otra muy distinta es que adoptéis ese modelo como algo legal por vuestra parte en el juego.
Al cabo de un año más o menos, decidieron cerrar la casa de subastas con dinero físico y dejaron solo la parte en la que uno puede comprar objetos con dinero del juego. Tampoco han sabido encontrar un buen equilibrio entre los objetos raros y únicos. En un principio los únicos eran una auténtica mierda que quedaban eclipsados por la mayoría de los rare buenos. Tiempo después parchearon esto mejorando los únicos, pero volviendo a cagarla de nuevo pues ahora era casi imposible conseguir un buen item raro dado que te podían caer, por ejemplo, unos guantes de cazador de demonios, los cuales emplean destreza para mejorar sus ataques, con unos atributos de fuerza, haciéndolos completamente inservibles.
Jugadores de Diablo II vs nuevos de Diablo III
No todo es malo (casi todo), los enemigos los combates están bastante bien hechos, las características y habilidades únicas de los bichos raros están muy bien, siendo en muchas ocasiones un auténtico desafío, sobre todo en los niveles más difíciles. El apartado gráfico, dejando de lado que es mucho más cartoon que su precuela, y las cinemáticas son algo que Blizzard sabe hacer muy bien.
Sin embargo, si eres uno de los que como yo jugasteis esta mítica saga durante vuestra infancia, sin duda notareis como todo ha intentado simplificarse y hacerse mucho más conveniente para un público nuevo, dejando un poco de lado los deseos y ambiciones de los jugadores más veteranos. Yo, fui una de esas personas que junto con mis amigos y cientos de personas más, hicimos cola a última hora de la tarde en los establecimientos para poder comprar el juego físico el día de su estreno.
Aunque como os cuento, no cumplió con mis expectativas como viejo jugador, debo admitir que me lo pase y le dedique cientos de horas a la creación y desarrollo de varios personajes (todos menos el medico brujo en concreto). Por lo que si eres una persona que entro en la franquicia con este lanzamiento, seguramente te parecerá un gran juego, pero créanme cuando les digo que podía haber sido infinitamente mejor, simplemente escuchando a su comunidad.
Conclusión
Seguramente esta nota haga arder y echar espuma por la boca a más de uno, pero en esta ocasión tengo que omitir el dicho de las comparaciones son odiosas, pues estamos hablando de uno de los juegos que marco mi infancia.
Si se tratase de un juego "solitario" y no fuese la secuela de un genio seguramente este juego estuviese entre el notable o incluso notable alto. Si nunca jugaste al Diablo II seguramente es un juego que sin duda te gustará.
Si se tratase de un juego "solitario" y no fuese la secuela de un genio seguramente este juego estuviese entre el notable o incluso notable alto. Si nunca jugaste al Diablo II seguramente es un juego que sin duda te gustará.